¿Qué quiere Dios de mí?

El discernimiento puede ser un verdadero dolor de cabeza. Pero vale la pena.

Hay unas palabras que cuando las escuchas te marcan más que otras. Por ejemplo, recuerdo que el día que escuché por primera vez la palabra discernimiento, no supe lo que era, así que investigué un poco y aprendí quediscernir” viene del latín “poner aparte“, o incluso “luchar” con una decisión. Por supuesto, discernir no quiere decir “elegir entre ponerme unos jeans o un vestido” sino que va en relación con la vocación o el propósito para el cual cada uno de nosotros ha sido llamado. Discernir es considerar entre dos posibles buenos caminos que marcarán por completo tu vida, y elegir entre uno u otro no es nada fácil ni sencillo, emprenderás la marcha por un único camino y quemarás los puentes que tengas atrás. Si esto no es difícil, entonces no sé qué lo sea.

Lo desgastante acerca del discernimiento es la cantidad de energía que parece consumir… Energía mental, espiritual emocional e inclusive física. Tengo muchas líneas de expresión bien marcadas ya en mi rostro, que cariñosamente llamo mis “arrugas de discernimiento”.

¿Qué quiere Dios de mí?

“¿Qué camino debo tomar?

“¿Cuál es mi vocación?”

“¿Por qué no me dice más claramente que debo hacer?”

He estado allí. He vivido, rezado, llorado y dicho ésas preguntas y más…

Una y otra vez.

El discernimiento está presente en todas las etapas de la existencia humana, porque no sólo se trata de elegir, sino también de defender y custodiar la voluntad de Dios en tu vida… Pero a menudo, la juventud constituye una de las etapas en las cuales éste proceso de escucha y valentía se vive de manera más angustiosa y profunda, porque la pregunta es ¿Cuál es la voluntad de Dios para mi vida? Acompañada de tensión, de un “tira y encoje” en el corazón de la persona, que eventualmente nos hace encontrarnos con desiertos y períodos de incertidumbre, porque todo ello nubla el hecho de que hemos sido llamados primero para amar a Dios, al prójimo y a nosotros mismos; y la lucha por la vocación toca de manera especial este principio humano, sin confianza nos puede robar la paz, entorpeciendo lo que Dios nos quiere invitar a vivir en ése momento.

Sin duda alguna, nuestra vocación universal, nuestro principal llamado es en primer lugar estar con Dios. Eso es todo. Porque fuimos creados por y para el Amor es nuestro destino: Conocer, amar y servir a Dios estando en unión eterna con ÉL.

Pero la vocación no es lo mismo para todos, así como Dios nos ama de manera única, exclusiva y personal, tiene para nosotros un camino magnífico, especial, sin igual, diseñado gloriosamente por el mismo Creador de cielo y tierra (algo así como una “Galería Celestial”, dónde ninguna obra de arte se parece a otra). Muchos son llamados a un estado de vida particular al matrimonio como reflejo del amor de Cristo por su Iglesia, otros son llamados a una generosa vida consagrada como religiosos y religiosas o sacerdotes. Algunos sienten el llamado a vivir su vocación cristiana en diferentes espacios como misioneros, estarán dedicados a llevar la bondad de Dios como profesores, entrenadores, empresarios o artistas. Todos y cada uno de nosotros, llevamos dentro una hermosa nota, sin la cual, la sinfonía divina no se escucharía igual. Pero es el Compositor y Director, quién nos indica cuando y de qué manera brillar. Estamos en el tiempo de Dios, y comúnmente nosotros añadimos la prisa.

Es un gran misterio el por qué Dios permite que sus hijos queridos, especialmente aquellos que están dispuestos a servirle de todo corazón, pasen por momentos de debilidad, oscuridad y caída. Tal vez no estamos dispuestos a esperar en el tiempo de Dios, tal vez somos todavía espiritualmente inmaduros, o no deseamos lo suficiente y verdaderamente estar con Dios. Quizás ignoramos las señales que tan activamente Dios está poniendo frente a nosotros, o tal vez nuestro propio pecado nos está cegando a ellos.

En mi caso, me tomó cerca de 10 años a partir del momento en que la palabra “discernimiento” entro en mis oídos para alojarse en mi corazón hasta el día en que después de una misa, junto a mi compañero de camino, oración y noviazgo, le dimos el “Sí, acepto” a Dios, para que en nosotros hiciera su obra dentro de la sagrada vocación al matrimonio.  Ha habido, hay y habrán un montón de altibajos en el camino, he vivido y aún me esperan muchos momentos agonizantes abrazada a la voluntad de Dios. Pero puedo mirar atrás y ver cómo el Paciente Artista, Compositor y Director estaba moldeando mi vida, como un Alfarero, socavando el orgullo, las vanidades, y las inseguridades, sabiendo que el viaje siempre será parte del destino.

Tal vez, en éste momento Dios te esté llamando hoy a vivir tu Bautismo como un estudiante universitario de primer año, un joven de colegio, un vendedor en una tienda, un oficinista o incluso un seminarista. Que eso sea suficiente. Deja tu huella. Toma la vida un día a la vez. Confía en que, sin importar lo sombrío que parezca el panorama, Dios te tiene en este momento y en ese lugar por una razón, y si no cambia las circunstancias, probablemente sea porque a quién esté buscando purificar y cambiar es a ti… Estás en Sus Manos… Te están preparando… Confía…

Y recuerda que Dios es fiel. Siempre fiel…

No es necesario que veamos claro si vamos progresando o no en el camino de la santidad. Lo importante es ir caminando en el Señor.

Madre Teresa de Calcuta

AMDG

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26 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Josue Barrantes Rojas dice:

    Jajaja bendiciones amigos. se les quiere muchísimo

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  2. Josue Barrantes Rojas dice:

    Discernir… Que problema!

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  3. Laura Molina dice:

    Esas arrugas de discernimiento me van a dejar como una pasita… Dios nos de sabiduría para cumplir con su propósito perfecto en nuestras vidas.

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    1. emma_rm dice:

      Jajajajajajaja… Laura…
      Confía… 😉
      Dios es Fiel, en todo momento… 🙂

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  4. Osiris dice:

    Muchas gracias! No se imaginan lo mucho que me ayudan estas palabras.
    Bendiciones!

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  5. viviana dice:

    Muchas gracias! estoy en ese mismo proceso y ha sido difícil, no logro entender, no se que hacer, pero se que necesito seguir y ser perseverante… ojalá pudieran ahondar mas en su proceso, ¿Qué hicieron, como lo vivieron, etc..?
    saludos

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  6. Elena dice:

    ¡¡Precioso!! Justo lo que necesitaba leer. Muchas gracias

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  7. delmira dice:

    Y en el preciso momento… esta lectura!!!! Diosito sí que se las trae =)

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    1. gracias, estoy en un momento de dicernir y estas palabras de entendimiento me ayudan mucho, al menos no me siento rara al estar como me encuentro ahora, al parecer a muchos les pasa!! un abrazo

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  8. Juan Carlos Bolaños Brenes dice:

    Palabras justas para los que nos hemos permitido inquietar por el Señor. Gracias chiquillos por compartir este mensaje, de ayuda para muchísimas personas…!!!!

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  9. ¡Precioso artículo! ¡Felicidades! Hermoso de verdad, lo disfruté mucho.

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  10. A través de las palabras sabias con las que el Espíritu Santo te ilumino y permitió que plasmaras tu sentir, el mismo Dios me ha hecho sentir amada y me a dicho aquí estoy. No te vallas, mi yugo es suave y mi carga es ligera. . . Gracias Emma. A su lado espero no equivocar el camino.!

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  11. Sofía. dice:

    Gracias por el bello mensaje aunque es tan difícil en las obligaciones de todos los días, lograr encontrarnos con nosotros mismos, en silencio para poder escuchar en nuestro interior, la voz de Dios, estos textos nos fortalecen en la Búsqueda.

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  12. Wendy dice:

    Bendiciones que lindo mensaje 🙂

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  13. Eliana Vargas dice:

    Me encantó😍, muchísimas gracias por compartirlo. Bendiciones!

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  14. A L Ma Vi dice:

    Wow, maravillo , ahora entiendo muchas cosas de estas preguntas que son casi difíciles de responder, Dios las responde. Gloria Dios por este pequeño articulo. Bendiciones.

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  15. Patth dice:

    Gracias palabras justas en el momento exacto

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  16. Lizbeth dice:

    wow no cabe duda que sus palabras son muy fuertes, es verdad muchas veces no sabemos esperar, no nos hagarramos de las armas tan importantes para descubrir nuestra vocación, yo soy de esas personas que se sigue preguntando constantemente, ¿Cuál es mi vocación?, ¿qué quieres de mi Señor? sin embargo hay que saber CONFIAR Y ESPERAR EN DIOS…Bendiciones hermanos, saludos desde Chiapas, México

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